El síndrome suele surgir como consecuencia de una otitis media supurativa crónica que se extiende al vértice petroso del hueso temporal, dando lugar a una apicitis petrosa. El ganglio trigémino y el nervio abducens se encuentran muy cerca del vértice petroso, dentro de la fosa de Meckel y el canal de Dorello, respectivamente. Por lo tanto, la inflamación extradural debida a la petrositis puede afectar a estas estructuras cercanas y dar lugar a los síntomas clásicos del síndrome de Gradenigo. Los patógenos más comunes son Pseudomonas y Enterococcus spp.
Se caracteriza por la tríada clásica de:
- Otitis media supurativa,
- Dolor retroorbitario o facial (trigémino),
- Parálisis del VI par craneal (nervio motor ocular externo o abducens), provocando diplopía.
- afectación del nervio facial y del nervio vestibulococlear
- fotofobia
- fiebre
- lagrimeo excesivo
- La propagación de la infección puede dar lugar a complicaciones, entre ellas:
- absceso intracraneal
- meningitis
- afectación de la base del cráneo
- absceso parafaríngeo
- absceso prevertebral
Información sobre el síndrome de Gradenigo
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